lunes, 19 de julio de 2010

Caso 5

Caso Clínico 5



Ana (30) y Miguel (34) son una pareja que inició su estudio de infertilidad después de tres años de intentarlo sin éxito. Han acudido a dos centros de medicina reproductiva y a una clínica universitaria.

En todos les han dicho lo mismo. Tienen el diagnóstico de infertilidad de causa desconocida. Todos los exámenes hasta ahora han sido normales. En la última consulta se les plantea la posibilidad de FIV y en este centro se evita el embarazo múltiple y el síndrome de hiperestimulación ovárica, a través de la congelación de embriones supernumerarios de un solo procedimiento de inducción de ovulación. Tiene además, este procedimiento, el agregado de ser más económico que las sucesivas inducciones de ovulación.

Ellos desean fuertemente ser padres, pero no se habían planteado la posibilidad de tener embriones congelados.



Pregunta 1:
Revise los aspectos biológicos de la situación clínica planteada y señale cuales son los puntos en los que aún no tiene claridad. Trate de contestar según lo que sabes o logras averiguar con tu docente.

Analizando el caso de esta pareja infértil y la solución planteada en la clínica de fertilidad a la cual ellos acudieron, nos surge una duda sobre el manejo de los embriones congelados. Acá plantean que para hacer el procedimiento más sencillo tanto en costos como en evitar el síndrome de hiperestimulación ovárica se fecundarían varios óvulos al mismo tiempo, de los cuales algunos se usarían y otros se congelarían, y así, si la pareja necesita nuevamente realizarse una FIV se usarían estos embriones congelados. A nosotras nos surgió la duda de que pasaría si la pareja queda embarazada en el primer ciclo y quedan estos embriones “extra” congelados, que se hará con ellos?
Al investigar sobre el tema y consultar a docentes involucrados en la TRA nos enteramos que en Chile efectivamente se realiza esta práctica, se congelan embriones para ser usados en un segundo ciclo de FIV. Sin embargo para normar esta situación, ya que la constitución chilena protege como un individuo al que está por nacer, y se ha interpretado que cada uno de esos embriones, es “un individuo que está por nacer”, y por lo tanto está protegido. Esta situación, de los embriones congelados, se ha regulado de diversas maneras en los países, en algunos se obliga a las parejas que llevan a cabo este procedimiento firmar un consentimiento informado que plantea que ellos dan en adopción a los embriones que quedan congelados y que no van a ser implantados. En otros países, como el nuestro, se está intentando fecundar la cantidad de óvulos exacta que se implantará, para así no tener el excedente de embriones congelados, de manera de no tener que decidir el destino de éstos, lo que genera un problema ético.

Efectivamente es económicamente más barato y sencillo para la madre y el médico realizar la hiperestimulación ovárica solo una vez, fecundar varios óvulos, y congelar los embriones no usados para un segundo ciclo, el cual es necesario en la mayoría de las pacientes sometidas a FIV. Pero analizando todas las implicancias legales y éticas del tema, el mantener embriones congelados y su manejo es absolutamente lo más lejano a una situación sencilla, por lo que se está realizando cada vez menos, por lo menos en Chile.

Pregunta 2: aparte de los dilemas derivados de la congelación de embriones:
¿Que otras situaciones (legales, sociales, económicas, familiares) debe enfrentar una pareja que solicita técnicas de reproducción asistida (ART) ?

La infertilidad acarrea a muchas personas y parejas una crisis existencial prolongada y un consecuente estrés que a menudo conduce a un malestar emocional y a problemas interpersonales. El verse enfrentada a la realidad de vivir una infertilidad es un quiebre en su vida, es algo casi inimaginable para personas sanas y jóvenes. La mayoría de las parejas al acudir a las clínicas de reproducción asistida ya están con una sensación de frustración y desesperación al haber pasado largos periodos de tiempo intentando tener un hijo. Al acudir a una clínica de fertilización ponen todas sus expectativas en esto, lo que significa una gran carga emocional, especialmente si consideramos que la mayoría de las parejas no tienen resultados en el primer intento, por lo que la frustración y expectativas van aumentando. Para un mejor manejo de la frustración es importante que las parejas tengan claro que las TRA no son 100% efectivas y que el embarazo y la paternidad no es un derecho, sino que ellos pueden pertenecer a una minoría que no puede tener hijos y por lo tanto debe aceptar esto y no frustrarse y realizar esfuerzos desmedidos con TRA. Es importante considerar otras opciones, como por ejemplo la adopción.
No es menor el hecho que las técnicas de FIV tiene un alto costo, por lo que la pareja muchas veces invierte dinero que muchas veces no tiene, endeudándose con el fin de poder obtener un embarazo, lo que crea un problema económico concomitante.
En nuestro país, las técnicas de fertilización asistida no están completamente reguladas, existen “vacíos legales” y situaciones en las cuales se discute su legalidad. En efecto, la constitución chilena protege el derecho a la vida como también al que está por nacer, y las normas que regulan la TRA se basan en este principio. Es sumamente importante que estos temas se discutan y se dicten leyes que regulen este tema, ya que son técnicas muy utilizadas y de las cuales puede llegar a depender un gran porcentaje de nuestra descendencia humana.



Pregunta 3: ¿ Cuál es su reflexión ética sobre estas técnicas?

La fecundación in vitro y el trasplante de embrión constituyen una técnica médica efectiva para resolver los problemas de esterilidad que afectan a un número cada vez mayor de hombres y mujeres. Estas técnicas han tenido notables avances, sin embargo, como es normal siempre que el hombre es capaz de modificar la naturaleza aparecerán problemas éticos y morales.
Para nosotras las técnicas de fertilización asistida, tienen el potencial de cargar un gran dilema ético, especialmente, intentando respetar los principios de autonomía, beneficencia, no maleficencia y justicia de la pareja infértil, del médico, como también del embrión en cuestión. Para esto es esencial discutir el status moral del embrión. Asunto que está íntimamente ligado con la problemática de cuándo comienza la vida humana y la definición de persona. La controversia se produce en la consideración del embrión como ser humano desde el momento de la fertilización. Para los que piensan que la vida humana comienza en el momento mismo de la fertilización, el embrión tiene los mismos derechos que una persona y es merecedor de todo el respeto, debiendo protegerse como tal. Dos argumentos sustentan este criterio: el primero es que el embrión tiene la potencialidad de convertirse en una persona, y el segundo es que el mismo está vivo y tiene derecho a la vida.
Un punto de discusión importante es el que motiva la problemática de los embriones excedentes, ya que la reproducción asistida puede generar un número de embriones mayor del que se pretende transferir. Se considera éticamente aceptable si su fin ha de ser el que los embriones lleguen a la vida. Esos embriones, sean o no personas, reales o potenciales, viven solamente gracias a la ciencia y a la técnica. Pero la intención es que vivan, aunque se sepa que sus posibilidades son ciertamente limitadas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario